QUIMICA DEL AMOR
Desde la taquicardia hasta la mirada embobada,
pasando por las manos transpiradas y algo de rubor en las mejillas. Muchos son
los síntomas y uno el diagnóstico: estamos enamorados. Y la pregunta surge,
inevitable: ¿cómo es el proceso orgánico y químico que nos produce estas
alteraciones?
La respuesta la dio un estudio efectuado por el
Departamento de Psiquiatría y Neurociencias de la Universidad de Loyola
(EEUU). De acuerdo a sus resultados, al enamorarnos se genera una verdadera
invasión de sustancias químicas en todo nuestro cuerpo, que son las
responsables de estas mutaciones físicas y del bienestar general que sentimos.
Según explica Domeena Renshaw, directora de la
investigación, el cocktail químico-cerebral de los enamorados incluye dopamina, adrenalina y norepinefrina. La primera es la
responsable de la euforia que se siente en este estado y las otras dos, de la
taquicardia y de la falta de sueño.
EL SECRETO DEL PLACER
Al realizar resonancias magnéticas sobre el cerebro
de personas enamoradas se descubrió que, frente al sentimiento de Cupido, aumenta el flujo sanguíneo hacia el
centro del placer.
A esto hay que agregarle el descenso del nivel de serotonina en las neuronas. ¿Y qué es lo que
produce? Esta sería la razón por la que, sobre todo al comienzo de la relación,
“sólo tenemos ojos para nuestra pareja”, explica la investigadora Renshaw.
Nuestra
forma de ser nuestro carácter, nuestros sentimientos, nuestra propia conducta y
formas de pensar son las consecuencias directas de un conjunto de reacciones
químicas que produce nuestro cerebro.
Las
emociones son elementos importantes en nuestras vidas, las cuales se originan
en nuestro cerebro por medios de reacciones químicas, de ahí la importancia de
las cosas que comemos y las cosas que hacemos con nuestra salud.
Un
claro ejemplo de este tipo de reacciones es el enamoramiento:
¿Te
ha pasado que cuando ves a una persona por primera vez, comienzas a sudar como
nunca, tienes palpitaciones, te tiemblan las manos, te ruborizas, sientes ese
cosquilleo en el estómago, se te va la onda, tartamudeas y comienzas a reírte
de la nada? Bueno pues esto indica nada más y nada menos que aquella persona
que está frente tuyo es bioquímicamente tu media naranja. Es a quién has estado
esperando por mucho tiempo.
 |
| Conjunto de reacciones físicas y químicas |
LA QUÍMICA DEL AMOR:
Se
refiere a un conjunto de reacciones emocionales en donde hay descargar
neuronales (electricidad) y hormonales (sustancias químicas como la dopamina y
norepinefrina y bajos niveles de serotonina) además de ácidos, gases y olores.
Todos
ellos se mezclan creando una revolución interna que convierte lo racional en
irracional, la prudencia en torpeza y la serenidad en nerviosismo. Son
reacciones que explican buena parte de los signos del enamoramiento.
El
verdadero enamoramiento parece ser que sobreviene cuando se produce en el
cerebro Feniletilamina, compuesto
orgánico de la familia de las anfetaminas.
Al
inundarse el cerebro de esta sustancia, éste responde mediante la secreción de
dopamina (neurotransmisor responsable de los mecanismos de refuerzo del
cerebro, es decir, de la capacidad de desear algo y de repetir un
comportamiento que proporciona un placer), norepinefrina y oxitocina (además de
de estimular las contracciones uterinas para el parto y hacer brotar la leche,
parece ser además, un mensajero químico del deseo), y comienza el trabajo de
los neurotransmisores que dan lugar a los arrebatos sentimentales, en síntesis,
se está enamorado.
Estos
compuestos combinados hacen que los enamorados puedan permanecer horas haciendo
el amor y noches enteras conversando, sin sensación alguna de cansancio o de
sueño. No hay una causa y un efecto en la conducta de la cama, sino eventos
físicos, químicos, psíquicos, afectivos y comunicacionales que se conectan de
algún modo, que interactúan y se afectan unos a otros.
El
chocolate, es alimento especialmente rico en feniletilamina, es por eso que
cuando lo comemos, sentimos como que si perdiéramos la cabeza, vemos el mundo
de color de rosa y nos sentimos flotando.
Serotonina:
Es
otra de las hormonas importantes para mencionarlo. Ésta es creada a partir de
un aminoácido llamado Triptófano, el
cual lo podemos encontrar en el chocolate, la soja, el ajonjolí, el arroz, los
frijoles, el maní o cacahuete, huevos, leche, almendras y pescado.
Su
función es fundamentalmente inhibitoria. Ejerce influencia sobre el sueño y se
relaciona también con los estados de ánimo, las emociones y los estados
depresivos. Afecta al funcionamiento vascular y la frecuencia del latido
cardiaco, regula la secreción de hormonas, como la del crecimiento. Dado a que
ejerce gran influencia sobre el sistema psiconervioso, frecuentemente se la
denomina “hormona del humos”.
Se
dice también que la serotonina es la “hormona del placer” ya que es una de las
hormonas importantes que participan en el placer íntimo, entre muchas otras,
que a continuación mencionados:
§
La serotonina
se condiciona a la luz que recibe del organismo a lo largo del día, y esto a lo
que conlleva es a un aumento progresivo del bienestar y la felicidad con mayor
estímulo, producto de las concentraciones de este neurotransmisor en el
cerebro.
§
Para que el
hombre llegue al éxtasis, el hipotálamo libera oxitocina a través de la
hipófisis (hormona que se segrega en la neurohipófisis y que también es
responsable de las contracciones durante el parto). Después de eyacular,
aumenta considerablemente la serotonina en el cerebro provocando un estado de
placer y tranquilidad.
§
Después del
placer, se produce un mecanismo de retroalimentación que absorbe la serotonina.
Este mecanismo estimula la liberación de hormonas como somatrofina (hormona del
crecimiento) y prolactina (tiene acción sobre las glándulas mamarias actuando
en su crecimiento y formación de leche) e inhibe la secreción de las hormonas
luteinizantes (LH), y foliculoestimulantes (FSH) que son las encargadas de
estimular la síntesis de AMP cíclico, que a su vez, estimula la biosíntesis de
esteroides sexuales.
§
Este mecanismo
de retroalimentación no sería posible si no se produjera la absorción de
serotonina por la hipófisis. Así pues, se sabe que la presencia de serotonina
produce el placer, y la reabsorción de esta neurohormona, desencadena una serie
de reacciones que estimulan la secreción de hormonas que, a su vez producen
ínfimamente crecimiento y controlan la maduración de folículos, la
espermatogénesis y la secreción de estrógenos (femeninos) y testosterona (masculinos) entre
otras cosas.
Oxitocina:
Una
de las cosas más importante en las mujeres es la maternidad y el vínculo que se
crea entre la madre y el bebé, esto es posible gracias a una hormona llamada
oxitocina:
- La oxitocina es
una hormona y un neuropéptido, sintetizada por células nerviosas
neurosecretoras magnocelulares en el núcleo supraóptico y el núcleo
paraventricular del hipotálamo, de donde es transportada por los axones de
las neuronas hipotalámicas hasta sus terminaciones en la porción posterior
de la hipófisis (neurohipófisis), donde se almacena y desde donde es
segregada al torrente sanguíneo.
- La oxitocina
fomenta la unión entre las personas, la creación de lazos estrechos. Al
mismo tiempo está presente e influye en momentos tan importantes de
nuestra vida como el proceso de enamoramiento, las relaciones, el parto,
cuando se introduce por vía intravenosa para inducirlo, o la lactancia
materna.
- En las mujeres, la
oxitocina se libera en grandes cantidades tras la distensión del cerviz
uterino y la vagina durante el parto, a sí como en respuesta a la
estimulación del pezón por la succión del bebé, facilitando por tanto, el
parto y la lactancia, conociéndose a este estímulo con el REFLEJO DE
FERGUSON.
- Al contrario de lo
que se suele pensar, los sentimientos no se generan en el corazón, sino en
el cerebro, y con la oxitocina se fortalecen sentimientos más duraderos y
estables de amor y de compromiso, tanto entre la pareja como en el
estrecho vínculo que surge entre la madre y el bebé.
Dopamina:
Otra
hormona que participa en diversos papeles del comportamiento humano es la
dopamina.
- La Dopamina tiene muchas funciones en el cerebro,
incluyendo papeles importantes en el comportamiento y la cognición, la
actividad motora, la motivación y la recompensa, la regulación de la
producción de leche, el sueño, el humor, la atención y el aprendizaje.
- La dopamina es
comúnmente asociada con el sistema del placer en el cerebro, suministrando
los sentimientos de gozo y refuerzo para motivar una persona
proactivamente para realizar ciertas actividades. La dopamina es liberada
(particularmente en áreas tales como el núcleo accumbens) y el área
tegmental central mediante experiencias naturalmente recompensantes, tales
como la alimentación, las relaciones amorosas, algunas drogas, y los
estímulos neutrales que se pueden asociar con éstos.
- Esta teoría es
frecuentemente discutida en términos de drogas tales como la cocaína, la
nicotina, y las anfetaminas, las cuales parecen llevar directa o
indirectamente al incremento de dopamina en esas áreas, y en relación a
las teorías neurobiológicas de la adicción química, argumentando que esas
vías dopaminérgicas son alteradas patológicamente en las personas adictas.
Sin embargo, según estudios recientes existe una relación en la alteración
en los niveles de dopamina producidas por el tabaco y un decremento del
riesgo de contraer Parkinson, pero los mecanismos de tal relación aún no
se encuentran determinados.
- El amor, la
confianza y el cariño parecen tener mucha relación con las hormonas y son
mucho más cerebrales e intelectuales de lo que imaginamos. Es cierto, no
podemos negarlo, es un hecho científico que existe una química interna que
se relaciona con nuestras emociones y sentimientos, con nuestro
comportamiento, ya que hasta el más sublime está conectado a la producción
de alguna hormona.
Fuente:
www.selecciones.com.mx
ENTONCES DÓNDE SE ENCUENTRA EL AMOR
¿En el Corazón o
el Cerebro?
La indisociable relación entre mente y
cuerpo se manifiesta cabalmente en las emociones que sentimos, esa fisiología
de las emociones en la que la razón y el pensamiento encuentran expresión en
otros órganos más allá del cerebro.
 |
| El Cerebro interactuando con el Corazón |
A muchos de nosotros nos resulta difícil entender la
idea general del por qué el amor nace en el corazón, cuando hemos aprendido que
la mayoría de nuestras emociones son un proceso que empieza por la percepción
de nuestros sentidos y las reacciones que se generan en nuestro cerebro a
partir de tales estímulos. Pero existen algunas razones por las que tiene un
sentido lógico que el amor surja desde el corazón, y estás razones tienen
premisas históricas y prácticas.
Desde las épocas más remotas el corazón ha sido un
profundo símbolo del pensamiento emocional y el centro espiritual del hombre.
La palabra latina “cor” es la base de la palabra castellana “corazón” definida
como la parte central de un objeto (en inglés core, núcleo en español). Muchas
filosofías y doctrinas como los Upanishads, Judíos, Cristianos, Budistas, etc.
consideran al corazón como el núcleo del ser que se conecta directamente con la
divinidad, tal como el anahatha o chakra corazón en el kundalini yoga. La base
física real para esta repetida conexión entre el corazón humano y la fuente de
la vida es el propio latido, el pulso rítmico que lleva la sangre vivificante
por todo el cuerpo, es la manifestación más clara de la fuerza vital en el
organismo humano, la pulsación rítmica caracteriza todas las cosas vivas tal
como en el sonido y la luz se transportan en ondas en nuestro universo
físico.
Al igual que con muchas de nuestras creencias
comunes, una mejor comprensión de por qué amamos desde corazón requiere mirar
atrás en la historia de nuestros antepasados en la antigua Grecia. Ellos
creían que el corazón era la sede de todo, de la misma manera que ahora
concebimos a nuestro cerebro como la sede de todo lo que nos rodea. Aristóteles
enseñó que el corazón controla toda la razón, nuestra emoción, e incluso nuestros
pensamientos discursivos. Así que para un griego antiguo como Aristóteles, sólo
tendría sentido que el amor surge del corazón y de la misma forma ésta
enseñanza se transmitió a los romanos. El médico Galeno, que sentó las bases
para gran parte de la medicina moderna en el oeste, tenía toda una teoría del
sistema circulatorio. En esta teoría, el corazón es donde las emociones se
llevaron a cabo, mientras que el pensamiento racional se llevaba a cabo en el
cerebro, y las pasiones se originaban en el hígado.
Los egipcios también centraban una gran importancia
en el corazón como órgano y como motor del amor. En la mitología egipcia, se
decía que el corazón contiene una esencia vital del alma, de modo que al morir
se pesaba contra una pluma para decidir si una persona iría al paraíso.
Se nos ha enseñado con tanta insistencia que el
cerebro es donde se procesa todo lo que nos sucede, que es difícil de imaginar,
en un sentido literal, que el amor se procese en el corazón. Pero cuando lo
analizamos, podemos observar que la mayoría de nuestras emociones se asocian
con los otros órganos. Sentimos mariposas en el estómago cuando estamos
nerviosos, el miedo y las decisiones radicales las ubicamos en sensaciones en
nuestros intestinos (el sentimiento visceral), y el dolor profundo lo cargamos
en nuestro pecho. Todo esto hace sentido, si nos fijamos en las respuestas
fisiológicas a las emociones, y el hecho de que las sentimos más agudamente en
órganos que nada tienen que ver con nuestro cerebro.
 |
| El Amor no tiene barreras ni fronteras |
De hecho, para entender el amor desde el corazón, no
es necesario mirar más allá de las reacciones fisiológicas más básicas que la
mayoría de nosotros hemos experimentado personalmente, y en las que los mismos
griegos basaban sus creencias. El estado de emoción, un estado definitivamente
conectado tanto al amor como a la atracción sexual, se siente, ante todo, en el
corazón. A medida que el cuerpo se prepara para algo interesante, la frecuencia
cardiaca aumenta para aumentar el flujo de sangre por todo el cuerpo. El aceleramiento
del corazón, más que cualquier pensamiento que pudiera cruzar el cerebro, es
sin duda, lo que se ha asociado siempre a este órgano como el órgano del
amor.
La asociación del corazón con el amor es ampliamente
aceptada en nuestra cultura, debido a que no solo podemos asociar a los
sentimientos como vuelos de nuestra imaginación, si no que también los podemos
ubicar como procesos reales del cuerpo que los ocasionan. Cuando nos sentimos
abatidos o alegres, indiferentes o afectuosos, algo ocurre en el cuerpo que nos
hace sentir así. Lo que ocurre podemos describirlo como un aumento o una
disminución de la excitación del cuerpo, es decir, diferentes frecuencias de
vibración producidas por la pulsación básica del corazón. El movimiento de la
sangre y los fluidos corporales hacia la superficie o hacia el centro del
cuerpo representan la reacción de una persona ante su medio. Si éste es
acogedor, positivo y vitalista, la sangre se precipitará hacia la superficie y
la persona se lanzará a establecer contacto y estos movimientos terminarán por
engendrar en sentimientos de afecto y placer o si la excitación es más intensa,
de amor y alegría. En el dolor, la angustia hace que la sangre se retire de la
superficie del cuerpo hacia el centro, sobrecargando al corazón y produciendo
una sensación de pesadez y desesperanza.
En cuanto a la excitación sexual el contacto íntimo
tiene lugar en partes del cuerpo en que la sangre llega muy cerca de la
superficie, a estos puntos se le conoce como zonas erógenas. Cuando las zonas
erógenas entran en contacto, la excitación corporal se eleva a los más altos
niveles humanamente posibles debido al incremento de intensidad del flujo de
sangre por la superficie del cuerpo, por ésta razón a la sangre se le considera
la portadora de eros y al corazón se le considera el hogar de eros.
Por otro lado, los psicólogos definen las emociones
como una combinación de procesos cognitivos, sensaciones y acciones, esto
significa que el amor, no solo incluye lo que sentimos, sino también como lo
procesamos y como respondemos ante este sentimiento. Aunque la fisiología del
amor romántico no se ha estudiado ampliamente, los científicos han realizado un
estudio donde se muestra al amor como una emoción compleja catalizada por 12
áreas específicas del cerebro, la red del amor de la cual pueden rastrear los
síntomas de la atracción profunda proveniente de fuentes lógicas y de la
producción de químicos en el cerebro.
Para entenderlo, antes debemos considerar cual es el
propósito de las emociones. Desde 1872 Charles Darwin estableció que las
emociones sirven al propósito de la evolución, para que una especie pueda
sobrevivir, debe transmitir su información genética, las emociones como el amor
y el deseo nos dan el impulso para reproducirnos. Por está razón, el cerebro
adquiere la función de evaluar los estímulos para conocer la mejor forma de
responder para sobrevivir y reproducirse, usa las emociones como motores para
convencer al resto del cuerpo de actuar de acuerdo con ello.
La parte del cerebro responsable de procesar
emociones como el amor es el sistema límbico, al que llaman “el cerebro
emocional”, una parte del sistema límbico llamada la amígdala calcula el valor
emocional de los estímulos, el hipotálamo se encarga de regular la forma en que
respondemos a las emociones y el hipocampo de almacenar los registros de
emociones de corto a largo plazo. “Una parte de todo el proceso de la atracción
está fuertemente ligada a la activación fisiológica en su conjunto”, dijo
Timothy Loving (si, es su nombre real), profesor de ecología humana en la Universidad de Texas.
“Por lo general, la atracción comienza con cosas como el aumento del ritmo
cardíaco, sudoración, etc.”
Cuando observas a la persona deseada, tu corazón
comienza a acelerarse, esto es debido a una descarga de adrenalina, dijo el Dr.
Reginald Ho, un electrofisiólogo cardíaco del Hospital de la Universidad Thomas
Jefferson en Filadelfia, EUA. He aquí cómo funciona: El cerebro envía señales a
la glándula adrenal, que segrega hormonas como la adrenalina, la epinefrina y
la norepinefrina, éstas fluyen a través de la sangre y hacen que el corazón
lata más rápido y más fuerte.
También es probable que la norepinefrina, una
hormona del estrés que regula la atención y las acciones de respuesta, sea la
que te hace sentir debilidad en las rodillas, dijo Helen Fisher, profesora de la Universidad Rutgers
El equipo de investigación de Fisher tomó imágenes cerebrales de personas
que decían estar “locamente enamoradas” y encontró la actividad en el
área del cerebro que produce el neurotransmisor de la dopamina y la
norepinefrina que están estrechamente relacionadas. “Lo que hace la dopamina es
que genera la atención enfocada, el ansia, la euforia, el deseo y la
motivación, en este caso la motivación de ganar el premio más grande de la
vida”.
También es probable que estén involucrados el
sistema de la serotonina y el del cortisol. Algunos de los datos de un estudio
italiano indican que una caída en los niveles de serotonina se asocia con el
pensamiento obsesivo y en el caso del cortisol que se segrega en momentos de
recordar a seres que hayan causado un impacto en nuestra vida
sentimental.
En general, existen tres sistemas cerebrales
implicados en el amor romántico: el impulso sexual, el amor y el apego, dijo
Fisher. El impulso sexual evolucionó en el ser humano para que buscara
conseguir la mayor cantidad de parejas, la parte de “amor” es para enfocar la
energía de apareamiento en una persona en específico a la vez, y el “apego” es
lo que nos permite tolerar a nuestras parejas, el tiempo suficiente como para
poder tener hijos con él o ella.
Estos sistemas normalmente están conectados, pero
pueden funcionar por separado. Eso significa que podemos comenzar con uno de
ellos – el sexo casual, o un intenso sentimiento de amor, o una conexión
emocional – y pasar a los demás. Por ejemplo, lo que pudo comenzar como una
aventura de una noche se puede sentir como algo más si la producción de
las hormonas oxitocina y vasopresina fue mayor durante el orgasmo, de tal
manera que nos dejarían sintiendo profundamente apegados a la otra persona. Es
muy probable sentirse enamorado después de ese encuentro, o sentirse
responsable por la persona, a causa de estas hormonas.
El equipo de Fisher descubrió que el amor romántico
no necesariamente muere en términos de producción de hormonas, ya que se
encontraron con la misma actividad en el área del cerebro que produce dopamina de las personas que dijeron
estar enamoradas después de 20 años de matrimonio como en la gente que acababa
de enamorarse.
En conclusión, los estudios científicos sobre el
amor sugieren que la frase “te amo con todo mi corazón” es prácticamente una
mentira. Es imposible amar con todo el corazón, ya que la función del corazón
es bombear sangre a todos los órganos del cuerpo, incluyendo el cerebro. Sin
embargo, se podría argumentar que sin sangre, el cerebro no funciona y por lo
tanto nos sería físicamente imposible amar desde el cerebro. Por lo tanto, los
dos órganos tienen una relación simbiótica cuando se trata de esta emoción
popular que llamamos amor, tal vez sea el momento de unirlos en nuestras
siguientes creaciones y manifestaciones románticas.
Con Info de:
-“El Amor, el Sexo y la Salud del Corazón” de
Alexander Lowen.
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